domingo, 22 de septiembre de 2013

NUTRICIÓN PARA LA TERCERA EDAD

Como dicen, si tienes malos hábitos de vida siendo joven estos te pasaran "factura" de viejo.

En la tercera edad la tendencia a padecer problemas de anemia, hipertensión, diabetes, etc. es mayor. Pero con una alimentación sana y equilibrada podemos prevenir continuas visitas al médico por constantes achaques. 

Toma nota de los siguientes consejos que te ayudarán a gozar de buena salud a cualquier edad:

  • Organiza una compra semanalmente, planificando los alimentos que comprarás.
  • Haz, por lo menos, 3 comidas al día, sin olvidarse nunca del desayuno.
  • Reduce las calorías de tu dieta porque, a medida que envejecemos, tenemos menor actividad física.
  • Sigue comiendo de todo: una dentadura débil no es razón suficiente para erradicar de nuestra dieta productos tan esenciales como la carne. Si es tu caso, la solución puede estar en los purés con todo tipo de ingredientes: verduras, pescado y por supuesto carnes.
  • Come diariamente distintos tipos de cereales; pan, arroz, fideos... un aporte de fibra le ayudará a a mantener un buen funcionamiento intestinal y reducir el riesgo de enfermedades crónicas como las enfermedades del corazón y diabetes tipo 2.
  • Carnes blancas mejor que rojas; incorpora a tu compra semanal carne de pavo o de pollo, siempre sin piel para disminuir la cantidad de grasa. - No abuses del café ni por supuesto del alcohol.
  • Cuidado con el colesterol. Prescinde de los fritos y en caso de hacerlos, sólo con aceite de oliva.
  • Los embutidos, sólo de forma excepcional. Igual con la bollería industrial y la casquería.
  • Bebe al menos dos litros de agua al día (de 8 a 10 vasos de agua). Aunque no tengamos sed, es imprescindible que nos protejamos ante una posible deshidratación. Además, bebe leche, zumos e infusiones que te aportarán una ración extra de nutrientes, proteínas, calcio, etc.
  • No a la sal. Sí al sabor. Es importante que los alimentos estén bien condimentados porque comer es un placer a cualquier edad y precisamente a edades avanzadas, en las que es habitual el incómodo consumo de medicamentos, la hora de la comida no puede ser un suplicio más. Añadiendo especias como el romero o el laurel, daremos sabor a nuestros platos a la vez que prevenimos la hipertensión.
  • Verduras, legumbres, hortalizas y pescado deben tener un papel esencial en nuestra dieta diaria.
  • Los lácteos el mejor aliado contra la osteoporosis. Leche, quesos, yogurt desnatados.
  • No dudes en consultar a tu médico o nutricionista ante cualquier duda, especialmente antes de tomar algún complemento multivitamínico y al dentista sobre el cuidado y limpieza de tu dentadura y encías.
  •  Come con otras personas de vez en cuando para hacerlo más agradable. 

¡Recuerda que nunca es demasiado tarde para hacer cambios saludables en nuestra vida!




Fuente: www.tercera-edad.org

1 comentario:

  1. Comer bien es difícil uno es joven, por el ritmo de vida y por un mal aprendizaje. Es oportuna la sugerencia de consultar con un médico, a veces necesitamos que nos den una buena advertencia para que recién empecemos a cuidarnos

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